Poema encontrado ayer en un cuaderno.
Hay seres oscuros
en su inocencia
clavan estacas en mi alma
Dicen que no
mis afanes no
llegarán a buen puerto.
sábado, 19 de mayo de 2012
jueves, 19 de enero de 2012
18/01/2012
Se borrarán los pasos
los rostros
las latitudes
convergerán en un sólo punto.
Seremos devorados
por el gran Dios del olvido.
Intentaremos rescatar los gestos
las miradas
como certezas efímeras
donde guarecernos del vendaval.
Me embaracé de tantas muertes
que di a luz mi extinción.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
30/11/2011
Sin carne para las Bestias
soy éste cúmulo de huesos
He vivido como quien cada día
se apronta para los ritos fúnebres
Mis amigos son Demonios
atizan el fuego incierto de lo prohibido
Expio en mi cuerpo
pecados de la inhumanidad
Cuando la tierra me trague
será como un suspiro de alivio
Me inmolan en solitarias piras
en paisajes inventados
en paisajes inventados
Niña, frente a sus vértigos reza:
Seremos padres del fin del mundo
daremos a luz el Apocalipsis.
viernes, 2 de septiembre de 2011
Aregua, 1 de septiembre del 2011
Algunas tormentas
grietas
algunos errares
solsticios
delirios crepusculares.
Algunos mareos
dolores
el vuelo de pájaros
coleópteros
enjambres de aguijones.
Algunas pequeñas muertes
se anuncian con tu nombre.
grietas
algunos errares
solsticios
delirios crepusculares.
Algunos mareos
dolores
el vuelo de pájaros
coleópteros
enjambres de aguijones.
Algunas pequeñas muertes
se anuncian con tu nombre.
28 de agosto del 2011
Ella se cubre con muertos para ser invisible
con cada invocación se ensancha el vacío.
Pequeños espectros del aire son atraídos por mi fiebre
se beben la sal que destila mi carne.
En sueños escucho tu sangre temblorosa como delirantes tambores
ya no soy el silencio, soy la omisión.
Los espectros no soportan contemplar el horror de su reflejo.
con cada invocación se ensancha el vacío.
Pequeños espectros del aire son atraídos por mi fiebre
se beben la sal que destila mi carne.
En sueños escucho tu sangre temblorosa como delirantes tambores
ya no soy el silencio, soy la omisión.
Los espectros no soportan contemplar el horror de su reflejo.
miércoles, 3 de agosto de 2011
viernes, 28 de enero de 2011
Tres miradas, una noche...
Para Ana y otros dos
Veo la muerte vestida de rojo y negro, zapatos negros sobre la alfombra roja y desnuda tan desnuda que se torna translúcida, invisible...
En un espejo se la ve con una de sus máscaras, estoy sobre la alfombra con el cuchillo en mano; mi cuerpo desnudo se pierde bajo el carmín, se hace uno con la alfombra.
Despierto en jardines de piedra, lleno de estatuas tibias, escucho el llanto de una niña entre los escombros de la noche.
Sus ojos son portales, uno conduce al infierno y otro al paraíso, con un guiño descubro en sus ojos otro jardín de piedra, las estatuas son frías y vacuas.
Encuentro de nuevo a la niña, llora sangre, pero esos ojos solo comunican silencio.
Los ríos de vida ya no corren hacia mi morada.
Habito en un desierto de sal, soy herida que se desangra.
Muñeca de cristal, habla de la herida primordial, aquella donde empieza el vacío, donde se nos muere el alma, sí esa, todos quieren meter el dedo en esa llaga.
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